el ajedrez
El ajedrez es un juego entre dos personas, cada una de las cuales dispone de 16 piezas móviles que se colocan sobre un tablero dividido en 64 escaques.[1] En su versión de competición[2] está considerado como un deporte.[3] Originalmente inventado como un juego para personas, a partir de la creación de computadoras y programas comerciales de ajedrez
una partida de ajedrez puede ser jugada por dos personas, por una
persona contra un programa de ajedrez o por dos programas de ajedrez
entre sí.
Se juega sobre un tablero cuadriculado de 8×8 casillas, alternadas
en colores blanco y negro, que constituyen las 64 posibles posiciones
para el desarrollo del juego. Al principio del juego cada jugador tiene
dieciséis piezas: un rey, una dama, dos alfiles, dos caballos, dos torres y 8 peones.
Se trata de un juego de estrategia en el que el objetivo es «derrocar»
al rey del oponente. Esto se hace amenazando la casilla que ocupa el
rey con alguna de las piezas propias sin que el otro jugador pueda
proteger a su rey interponiendo una pieza entre su rey y la pieza que
lo amenaza, mover su rey a un escaque libre o capturar a la pieza que
lo está amenazando, lo que trae como resultado el jaque mate y el fin
de la partida.
Este juego, tal como se conoce actualmente, surgió en Europa durante el siglo XV,[4] como evolución del juego persa shatranj, que a su vez surgió a partir del más antiguo chaturanga,[5] [6] [7] [8] que se practicaba en la India en el siglo VI. La tradición de organizar competiciones de ajedrez empezó en el siglo XVI. El primer campeonato oficial del mundo de ajedrez se organizó en 1886. El ajedrez está considerado por el Comité Olímpico Internacional como un deporte, y las competiciones internacionales están reguladas por la FIDE. Los jugadores compiten a nivel individual en diferentes torneos, aunque también existen competiciones por equipos, siendo una de las más importantes las Olimpíadas de ajedrez.
Historia del ajedrezEl predecesor de todos los juegos de la familia del ajedrez, es decir, no sólo del ajedrez europeo sino también del xiangqi, shōgi o el markuk, surgió presumiblemente en la India septentrional como juego para cuatro. Este ajedrez primitivo se conocería como chaturanga (चतुरङ्ग en Sánscrito) en Persia y tras la conquista por los árabes continuaría desarrollándose siguiendo las expansiones islámicas.
Los árabes conquistaron entre los años 632 y 651 el imperio Sasánida. Durante ese tiempo entraron en contacto con el ajedrez. Por ellos llegó el juego, que sólo por adaptación fonética se llama shatranj, a su primera época de gran esplendor. Como ajedrecistas de élite
se nombra al-Adli (ca. 800-870), quien compuso el primer manual de
ajedrez. Le siguen ar-Razi (ca. 825-860), Mawardi (en 900), as-Suli
(880-946) y al-Lajlaj (en 970). Importantes fuentes literarias les
debemos a Firdausi y a al-Mas'udi. Se desarrolló mediante una rica
colección de aperturas (Tabjien) y situaciones finales (Mansuben). Un
elemento clave del shantraj son el planteamiento y la resolución de
problemas. Los árabes contribuyeron decisivamente a su expansión.
El juego entró en Europa a través de varios caminos. Uno de los primeros contactos se produjo a través del Imperio bizantino, especialmente en Constantinopla. El ajedrez bizantino o zatrikion, se distingue sin embargo del shatranj. Los varegos trajeron el juego de Constantinopla (Miklagard, para ellos) a Rusia, donde desde comienzos del siglo octavo comenzó a jugarse. A través de los árabes llegó el ajedrez en el siglo noveno a España. El texto europeo más antiguo, en el que se contienen las reglas del juego, es un libro del alto medioevo, titulado Versus de Scachis escrito en versos latinos por un compositor anónimo del siglo décimo. Procede probablemente de entre los años 900 y 950 y de Italia septentrional.[9] Del siglo duodécimo procede un poemario compuesto en hebreo por el filósofo sefardí Abraham ibn Ezra (* 1089–† 1164). En el siglo décimo tercero se compuso bajo el patrocinio del rey Alfonso X un famoso manuscrito titulado Libro de los juegos y que trata sobre ajedrez, tablas reales (hoy backgammon) y dados. Desde España se expandió hacia Italia y la Provenza. De ahí, por ejemplo, los nombres de dos famosas aperturas: la española y la italiana.
Hacia finales del siglo décimo quinto comenzaron a cambiar las reglas de manera decisiva. Se regularían los movimientos del peón, el alfil y la dama.
El peón podría ahora dar dos pasos en el primer movimiento (hasta
entonces uno sólo); el alfil, a cualquier distancia (hasta entonces
sólo saltaba dos escaques); y la dama, a discreción en cualquiera de
las ocho direcciones (antes llamada alferza,
avanzaba únicamente un escaque en dirección diagonal), con lo que de
repente pasó de ser una figura relativamente débil a convertirse en la
más importante del tablero y a dotar de gran espectacularidad al juego.
Mediante estos ajustes se cambió el juego completamente. Se trata
del nacimiento del ajedrez moderno. El nuevo juego exigia distintas
tácticas y aperturas. El ejercicio ganó en velocidad y, al mismo
tiempo, en popularidad. Estas novedades se introdujeron probablemente
en Valencia entre los años 1470 y 1490 y se manifestaron en el poema
valenciano Scachs d′amor, el documento más antiguo sobre el
ajedrez moderno. Los compositores y a la vez famosos ajedrecistas
fueron Francesc de Castellvi, Narcis Vinyoles y Bernat Fenollar. En el
año 1495 Francesch Vincent publicó el primer libro de ajedrez con el
título Libre dels Jochs Partits dels Schacs en Nombre de 100 ordenat e compost.
Durante mucho tiempo se consideró perdido, hasta que en 2005 J. Ant.
Garzón descubrió un ejemplar en Italia y lo publicara en su libro El regreso de Francesch Vicent: La historia del nacimiento y expansión del ajedrez moderno.
En él afirma, que también Fran Francesch Vicent participó de manera
decisiva en la gestación del nuevo estilo, si acaso no fue su auténtico
iniciador.
En el año 1498 apareció un libro de ajedrez de Luis Ramírez de Lucena: Repeticion de Amores e Arte de Axedres con CL Juegos de Partido.
Pero la caligrafía gótica con que está escrito sólo surge hacia 1500,
con lo que la autoría y la datación no están claras. Contiene doce
aperturas según las nuevas reglas y treinta problemas de ajedrez. Hacia
1512 aparece en Roma el libro de aprendizaje de Pedro Damiano titulado Questo libro e da imparare giocare a scachi et de le partite.
Esta primera edición marcó el comienzo del ajedrez moderno. Como
consecuencia parece que surgieron círculos ajedrecistas especialmente
en la Península Ibérica y en Italia. A finales del siglo décimo sexto
era Ruy López de Segura el mejor jugador del mundo. Fue derrotado en 1575 en el primer torneo internacional de la historia organizado en la corte de Felipe II por el calabrés Giovanni Leonardo da Cutro, quien a continuación venció también al mejor jugador portugués, El Morro, y de regreso en Madrid, a su paisano Paolo Boi. De entre los mejores ajedrecistas de su tiempo destaca también Giulio Cesare Polerio. Estas personalidades fundaron la época dorada del ajedrez italiano, que finalizó en 1634 con Alessandro Salvio y la muerte de Gioacchino Greco.
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